Aprende a quererte. Aceptación y Autoestima

Uno de los mayores problemas con el que nos encontramos a diario es el hecho, tan fácil y complicado a la vez, de asumir nuestros propios errores y defectos.

El otro día me encontré con este cuento y me pareció una bonita manera de aprender a mirarnos con otros ojos y asumir la “terrible” noticia de que todos somos humanos y tenemos fisuras. Ante esta realidad tu decides si resistirte a ellas y echar la culpa a los demás de lo que sucede alrededor o aceptarlas y quererlas. Son parte de ti y, junto a las bondades, son lo que te hacen único y personal.

¡Espero que te guste!

Cuento “El cántaro agrietado”

Érase una vez una anciana china muy pobre que vivía en una casita. Su marido había cavado un pozo cerca de su casa pero un día murió y al poco tiempo el pozo también se secó.

Desde entonces, tenía que ir a buscar el agua hasta un riachuelo que estaba bastante alejado.

Para transportar el agua que necesitaba cada día se había comprado dos cántaros.Aprende a quererte. Autoestima y autocompasión
Colgaba cada cántaro en los extremos de un palo que apoyaba sobre la nuca. Pero uno de los cántaros estaba agrietado, mientras que el otro estaba en perfecto estado. Este último llegaba bien lleno, mientras que el primero, el que tenía la grieta, al final del largo camino desde el riachuelo llegaba medio vacío.
Así, la pobre anciana tan solo traía a su casa un cántaro y medio de agua.
Pero resulta que en China los cántaros piensan.
Si, en su panza, piensan.
El cántaro que no estaba agrietado estaba muy orgulloso de sí mismo, del maravilloso trabajo que realizaba. Se reía del otro cántaro y le decía: “Un día te va a tirar por el barranco y se va a comprar otro”.
Aunque la anciana era muy pobre, es verdad que podía comprarse otro cántaro.
El cántaro agrietado se sentía avergonzado de su defecto. Quería transportar tanta agua como el otro.
Tenía mucho miedo a ser rechazado y abandonado.
Sin embargo, la anciana china no parecía darle mucha importancia y nunca hablaba de tirarlo. Seguía yendo cada día a buscar su agua siguiendo el mismo camino y llevando los dos cántaros de la misma manera: el cántaro agrietado a la izquierda y el intacto a la derecha.
Al cabo de dos años, mientras estaba al borde del riachuelo y cogía el cántaro agrietado para llenarlo, este último le dijo a la anciana: “Me siento avergonzado. Siento vergüenza porque por culpa de mi grieta la mitad de mi agua se pierde en el camino de vuelta a casa. Soy menos útil que el otro cántaro. ¿Por qué no dices nunc a nada? ¿Por qué no me has tirado?”
L a anciana, sonriendo, le dijo al cántaro agrietado: “Siempre supe que tenías una fisura y que perdías agua por el lado izquierdo del camino de vuelta. Entonces planté flores por ese lado y, cada día, las regabas. ¿No te has dado cuenta de que hay flores en ese lado del camino y que no las hay en el otro?
Así, desde hace dos años, tengo todas esas preciosas flores para decorar mi casa. ¡Sin ti, no viviría rodeada de tanta belleza!

Recuerda: ¡los cántaros defectuosos siembran belleza!

Centro Madá en Alcalá de Henares es un centro especializado en técnicas para combatir el estrés y la ansiedad. Los psicólogos clínicos del centro son especialistas en psicología cognitivo-conductual basada en Midnfulness y Reiki.

Conoce nuestros cursos y talleres de Crecimiento Personal y Desarrollo interior.

Compartir en FacebookCompartir en TwitterCompartir en Linkedin+1Share via email
Esta entrada fue publicada en Psicología cognitivo conductual y etiquetada , , , , , . Guarda el enlace permanente.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>