El miedo, esa emoción que nos impide “vivir”.

Miedo. Gestión emocional

El miedo está íntimamente ligado al apego (dependencia emocional) y a la ansiedad. Cuánto más apegados estamos a alguien o a algo más miedo sentimos de no tenerlo o separarnos de ello y este miedo se puede manifestar a través de ataques de ansiedad y pánico.

Ejemplos: si estamos apegados a una persona y dependemos emocionalmente de ella tenemos miedo de que se termine la relación. Si estamos apegados al dinero y la seguridad económica nos angustia no tener lo suficiente. Si estamos apegados a nuestra imagen tememos parecer estúpidos ante los demás.

Es normal que sintamos apego hacia determinadas cosas porque nos han educado para ello pero, paradójicamente, aferrarnos a ella es la causa de que sintamos miedo o angustia. La solución no es abandonar todo sino dejar las ataduras, disfrutar de ellas sin tener miedo.

El miedo es un señal positiva de protección ante algo amenazante, el problema empieza cuando el miedo se dirige a un objeto sin fundamento y se convierte en irracional, persistente e inmovilizante. Es en este momento cuando se convierte en tóxico.
El miedo funciona como un círculo, dando vueltas sobre sí mismo, se alimenta a sí mismo.
Si reconocemos los miedos y trabajamos con ellos y sus fases conseguiremos superarlos.

FASES DEL MIEDO

IMAGINACIÓN. Cuando ante una determinada situación imaginamos lo peor entramos en el circuito del miedo.
Ejemplo: Cuando una persona tiene miedo a hablar en público y tiene que hacerlo inmediatamente en su mente comienzan pensamientos del tipo “Me voy a quedar sin voz”, “¿Y si me olvido de lo que tengo que decir?”, “La gente se va aburrir”.

MIEDO propiamente dicho. Con los pensamientos ya se ha activado el miedo, los pensamientos dan miedo y éste se retroalimenta. Siguiendo con el ejemplo anterior, en esta fase, los pensamientos anteriores darán paso a otros del tipo “Se van a reír de mi, voy a hacer el ridículo”.
El miedo distorsionará la realidad y se empezará a notar en tu cuerpo, el corazón se acelerará, empezarán a sudar las manos y la frente, etc. Y estas respuestas corporales provocarán, justamente, que se cumpla la catástrofe que habíamos imaginado.

“Tendemos a no correr riesgos porque tenemos miedo a lo desconocido, pero, en realidad, el miedo a lo desconocido es miedo a perder lo conocido”. Bernardo Stamateas.

EL MIEDO TE PARALIZA O TE ACELERA. En el ejemplo que seguimos el miedo a hablar en público puede provocar que la persona se quede sin voz o sin recordar nada de lo que tenía que decir. El miedo le paralizará.
En otros casos, el miedo nos hace huir hacia el lugar equivocado o a hacer tonterías para huir de él. Por ejemplo, si tenemos miedo por la noche porque hemos oído un ruido nos cubrimos con la sábana, miramos debajo de la cama o en el armario.

MI PRIMER RECUERDO. Una gran imaginación nos induce al miedo, el miedo nos paraliza o nos lleva en un dirección equivocada y veces absurda y esa emoción queda grabada en nuestra mente formando lo que se llama “el primer recuerdo”. Esto hace que cuando te enfrentes a una situación similar se asociará inmediatamente a este primer recuerdo y a tener una conducta parecida de freno o aceleración.
Si el miedo se origina por una mala experiencia con un negocio que salió mal tendrás miedo a volver a invertir en otro negocio. Si hemos tenido una mala relación de pareja este recuerdo nos acompañará cuando nos acerquemos a otra persona. Y todo, al final, lo que provoca, es que perdamos la posibilidad de vivir experiencias nuevas.

Cuando nos obsesionamos con algo que puede llegar a pasar perdemos de vista todos los sueños que tenemos delante y además atraemos justo lo que tememos.

FOBIAS.

La diferencia entre el miedo tóxico y las fobias es la intensidad con la que se experimenta la emoción. La fobia es un miedo persistente y excesivo, exagerado, que lleva a la evitación de objetos y situaciones concretas, a evitar lo que se teme. La persona que sufre una fobia intentará modificar su ambiente físico y social para adaptarse mejor al mundo al que debe hacer frente. Saben que su miedo es exagerado pero no pueden hacer nada por evitarlo.

En la mayoría de los casos la fobia es una respuesta frente a emociones no resueltas del pasado que se pueden relacionar con unos padres excesivamente sobreprotectores o a través de generación de mensajes de que el mundo es peligroso (la recomendación “ten cuidado” en lugar de “arriésgate” puede ser representativo).

Algunas de las recomendaciones para superar los miedos y las fobias son sustituir los pensamientos negativos por pensamientos positivos, incrementar la confianza y autoestima, reconocer el miedo y mirarle a los ojos y generar pensamientos de acción (¿qué es lo peor que podría ocurrirme?).

TRAUMA.

El miedo tóxico se puede convertir en traumático y esto no sólo depende de la gravedad del primer recuerdo sino de la forma de afrontar este primer recuerdo. Existen muchas personas que han conseguido superar experiencias objetivamente traumáticas como una violación y otras que adquieren un trauma ante una situación aparentemente carente de amenaza.
Podemos decir que cuando un miedo se convierte en trauma lo experimentamos de la siguiente manera:
– Recordar con todo lujo de detalles la situación.
– Borrar o bloquear el momento traumático separándonos emocionalmente de él.
– Elaborar imágenes repetitivas, en ocasiones en forma de flashback originadas por cualquier estímulo que les lleve a la situación original: una persona, un lugar, una hora, un olor, etc.
– Hipervigilancia que puede llevar a la paranoia.
– Vivir bajo la amenaza de un futuro oscuro, de un futuro lleno de predicciones pesimistas.

Cuando este pensamiento se instala la persona sentirá que sus defensas han caído, entrará en estado de indefensión, de baja autoestima y de soledad. Los recuerdos gobernarán su mente.

El miedo tóxico es lo que nos frena para evolucionar y salir de nuestra “zona de confort”, esa “oscura zona de confort”. Es sobre todo, una emoción paralizante.

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Centro Madá en Alcalá de Henares es un centro especializado en psicología, reiki técnicas para combatir el estrés y la ansiedad. Los psicólogos de Centro Madá son especialistas enpsicología cognitivo-conductual basada en Midnfulness.

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